Código de Conducta para Árbitros que funjan en procedimientos conforme a los Reglamentos de Arbitraje del Centro Internacional de Arbitraje y Mediación (“CIAM”) de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Tijuana, Baja California.

Regla 1 — Designación

1. Una persona aceptará fungir como árbitro solo si a su entera satisfacción es capaz de desempeñar su deber sin prejuicio, y si conoce de manera adecuada el proceso arbitral, y si está en posibilidad de brindarle al arbitraje el tiempo y la atención que las partes razonablemente puedan esperar del árbitro.

2. En caso de que el árbitro tenga limitantes en su agenda que afecten su capacidad de desempeñar su función de ser designado árbitro, deberá informar al CIAM sin demora alguna.

3. Corresponderá al CIAM atender cualquier queja o señalamiento respecto a una violación a este Código de Conducta, debiendo respetar la garantía de audiencia del árbitro, en su caso.

Regla 2 —Deber de Revelar información

1. Toda persona a quien se proponga fungir como árbitro deberá revelar todos aquellos hechos o circunstancias que puedan dar lugar a dudas justificadas sobre su imparcialidad e independencia, y dicho deber durará durante todo el procedimiento respecto de hechos o circunstancias que sean descubiertas por el árbitro o que surjan una vez iniciado el procedimiento arbitral.

2. Una persona a quien se le proponga fungir como árbitro deberá revelar al CIAM y a cualquier parte que le proponga fungir como árbitro:

  1. a) Toda relación personal o profesional presente o anterior, sea directa o indirecta respecto de cualquiera de las partes en la disputa, o con cualquier representante de una parte, o una persona que sepa pueda ser un testigo importante en el arbitraje;
  2. b) Cualquier conocimiento previo que tenga respecto de la disputa.

Regla 3 — Criterios para Valorar los posibles Conflictos de Interés

1. Los criterios para analizar cuestiones sobre conflictos de interés son la imparcialidad y la independencia. Hay parcialidad cuando uno de los árbitros favorece a una de las partes o cuando está prejuiciado con relación a la materia de la disputa. La dependencia surge de relaciones entre el árbitro o una o más de las partes, o con alguna persona cercanamente vinculada con ellas.

2. Cualquier relación personal o una relación de negocios directa o indirecta entre un árbitro y una parte, o un representante de una parte, o con una persona que pueda ser un testigo importante en el caso podrá dar pie una duda razonable sobre la imparcialidad e independencia del posible árbitro. Las relaciones de negocios anteriores solo darán pie a dudas justificadas si son de tal magnitud o naturaleza que puedan afectar el juicio del posible árbitro. En estos casos deberá declinar a una designación a menos que las partes acuerden por escrito que puede continuar.

Regla 4 — Comunicaciones

1. Previo a aceptar un nombramiento, un árbitro podrá preguntar sobre la naturaleza general de la disputa, los nombres de las partes y sobre el tiempo que se estime serán requeridos sus servicios como árbitro.

2. Ningún árbitro podrá reunirse ni conversar con las partes o sus abogados hasta que el CIAM dé aviso de la formación del tribunal o la designación del árbitro único a las partes.

3. Durante el procedimiento arbitral, el árbitro evitará cualquier comunicación unilateral con cualquier parte o su representante.

Regla 5 — Honorarios

1. Al aceptar la designación, el árbitro acepta que su remuneración será aquella que marca el arancel de honorarios vigente al momento de la designación, cuya cuantía podrá ser regulada por el CIAM tomando en cuenta las características del caso. El árbitro no hará ningún acuerdo unilateral con las partes o sus abogados para honorarios o gastos adicionales, salvo que esto sea expresamente aprobado por escrito por el CIAM.

2. Todo asunto relativo a los honorarios y gastos del árbitro serán manejados por el CIAM.

Regla 6 — Conducta durante el arbitraje

1. Una vez que inicie el procedimiento de arbitraje, el árbitro deberá familiarizarse con los hechos y argumentos que hagan valer las partes para que pueda cabalmente entender la disputa.

Regla 7 — Confidencialidad

1. El procedimiento arbitral será confidencial. El árbitro está en un deber de confianza frente a las partes, y por lo tanto, no deberá usar la información que le sea compartida por las partes durante el proceso para lograr una ventaja personal o de otros, o para afectar los intereses de un tercero.

2. La violación a estas reglas será causa para que, en su caso, el árbitro sea removido de la lista de neutrales que mantenga el CIAM, o en su caso, para vetarlo hasta por cinco años para fungir como árbitro conforme a las reglas del CIAM.

3. Estas reglas no conceden un derecho a ninguna de las partes para anular un laudo dictado conforme a cualquiera de las reglas que administre la CIAM.

Transitorios.

Transitorio ÚNICO. Las disposiciones de este Código de Conducta entrarán en vigor al día siguiente de su aprobación por la Asamblea de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de Tijuana, Baja California.